Todo (pero todo) pasa

Viva la impermanencia de las cosas. De los estados. De las emociones. De los (malos/buenos) momentos.

Como sabéis estuve nublada estos días. Pero vuelve (siempre) a salir el sol cada amanecer. Y vuelve a ponerse cada atardecer. Gracias por estar ahí. Dándome apoyo del bueno. Me sentí muy arropada (virtualmente). Hicieron desaparecer mi sensación de soledad. Os comparto ahora mi alegría.

Viva la bipolaridad. Les dislexiques también somos persianas. Jajaja/Me fui. Stop. Os comparto mi alegría, os decía. Y aparece la poesía.

Soy oficialmente residente del Hospital Del Mar. Tengo taquilla frente al mar. Iré a trabajar caminando por el costadito del mar. Ha llegado el momento de disfrutar. De los frutos de taaaaanto esfuerzo. Os comparto mi alegría/este atardecer en el huerto. Y un recordatorio: como te sientes ahora (sea bien o mal), va a pasar. Así que disfruta o respira.

Si estas nublada, volverá el sol. Gracias por soplar de tantos lugares, para sacarme de encima las nubes (grises/oscuras). Empiezo a sentirme mejor. Sigo reflexionándolo.

¿Qué es lo que necesito de mi entorno? Yo creo que comprensión/compañía. Reconocimiento/visibilidad. ¿Que no necesito? Pena/Condescendencia. Hacer como si nada/Creer que no necesito nada. Empecemos por ahí. Que aquí estamos todas aprendiendo. Y aprender (a veces) duele. Y el dolor (también) es impermanente. Para que lo recuerdes. Y para que me lo recuerdes, cuando lo olvide. Gracias/De nada.

Todos los días vuelve a salir el sol. Observa las nubes, ya no están. Viva la impermanencia. Como un mantra: todo pasa. Hari Om

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