Receta de salsa de tomate básica

Uno de los básicos más típicos en cualquier cocina familiar es la salsa de tomate, con la que podemos acompañar platos variadísimos: desde un socorrido plato de pasta a sofritos de verduras, pasando por platos de carne y pescado.

Precisamente porque se trata de una salsa comodín enormemente utilizada en la cocina, podemos caer en la tentación de comprar salsa de tomate frito de bote para tenerla siempre disponible. Pero seguro que te das cuenta de que eso es un error, ya que este tipo de salsas ultra procesadas llevan poco porcentaje de ingredientes naturales, pocos nutrientes, y en cambio un montón de saborizantes, conservantes, colorantes, azúcares y sal que no nos convienen nada a las personas con Párkinson.

La opción de comprar tomate triturado y freírlo en casa tampoco es ideal, ya que si miras los ingredientes de la mayoría de tomates triturados también incluyen cosas que no deberían incluir: mucho azúcar, mucha sal, conservantes, colorantes y otros muchos ingredientes irreconocibles pues son una enigmática combinación de números y letras.

Viviendo en un país como el nuestro, con este solazo durante tantos meses al año, es casi un pecado no aprovechar todos los meses en los que podemos disfrutar de tomates frescos, llenos de sol, antioxidantes y vitaminas.

Así que hoy te traemos una receta de salsa de tomate básica hecha en casa que puedes congelar en botecitos pequeños e ir sacando según la necesites.

Ingredientes para la receta de salsa de tomate básica

Los ingredientes son para 3-4 personas:

  • 1 kg de tomates pelados (a mí me gustan los tomates pera, pero con tomates de rama también puedes hacerla)
  • Medio pimiento rojo
  • Media cebolla
  • 2 dientes de ajo
  • Una cucharadita de sal
  • Media cucharadita de cúrcuma
  • Una cucharadita de pimentón dulce
  • Una pizca de pimienta negra
  • 2 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen extra

Preparación de la receta de salsa de tomate básica

Pelamos y troceamos los tomates hasta obtener aproximadamente 1 kg de tomates pelados. Troceamos la cebolla, el ajo y el pimiento rojo, y los añadimos al bol. Quitamos la parte verde central a los dientes de ajo para que no repitan.

Lo trituramos todo junto hasta que quede una mezcla líquida, sin tropezones.

En una sartén añadimos dos cucharadas de aceite de oliva virgen extra y lo ponemos a fuego bajo. Añadimos la salsa y agregamos la sal, la cúrcuma, la pimienta negra y el pimentón dulce. Lo mezclamos todo para que quede bien integrado, y lo ponemos a fuego medio y medio tapado hasta que se evapore el agua. La salsa tiene que quedar espesita.

Cuando esté espesa, pruébala y si hace falta rectifica de sal. ¡Más fácil, imposible!

Qué nutrientes lleva esta receta de salsa de tomate básica

TomateAlto poder antioxidante gracias al licopeno y a las vitaminas C y E. También protege la vista y repara las mucosas (como las intestinales) gracias a su vitamina A. Ayuda a regular el tránsito intestinal gracias a su alto contenido en fibra, y también es un alimento diurético. Mejora la circulación sanguínea gracias al hierro y a la vitamina K de su composición.
CebollaProtege la función hepática, la vesícula y el páncreas. Favorece el tránsito intestinal, es antioxidante gracias a su vitamina C, y neuroprotectora gracias a su alta concentración en ácido fólico (B9) y vitamina B6 (que interviene en la producción de dopamina). Es diurética y depurativa, ayuda al cuerpo a eliminar las toxinas.
Pimiento rojoUna de las hortalizas con mayor concentración de vitamina C (antioxidante). También incluye vitamina A (que protege las mucosas), calcio, potasio y fósforo. Mejora la absorción del hierro si lo tomamos junto a alimentos ricos en este mineral.
AjoRiquísimo en numerosos minerales: manganeso, selenio, potasio, calcio, cobre, fósforo y hierro. Antioxidante (vitamina C y alicina) y neuroprotector (vitamina B6). En generosas cantidades se considera un alimento paliativo en demencias y enfermedades neurodegenerativas por su alto poder antioxidante. Antibiótico, antifúngico, anticoagulante, antitóxico y regulador de la presión arterial.
CúrcumaLa cúrcuma es una especia con gran potencia antiinflamatoria y neuroprotectora. Es detoxificante, favorece la salud de la microbiota intestinal y estimula al sistema inmune.
Pimienta negraEs muy rica en magnesio, un mineral que entre otras cosas interviene en muchas síntesis bioquímicas, entre ellas la de la función muscular y la síntesis proteica, esencial para producir dopamina. Incluye todas las vitaminas del grupo B (neuroprotectoras), A (protección de mucosas), C y D (antioxidantes). También aporta potasio, calcio, hierro, zinc, sodio, fósforo y fibra.
Pimentón dulceMuy antioxidante y protege las mucosas: vitaminas E, C, A. Neuroprotector, incluye todas las vitaminas del grupo B. También incluye fósforo, magnesio, potasio y calcio.
AOVEEl AOVE es una grasa buena, que no puede faltar en la dieta de las personas con Párkinson. Las grasas buenas son fundamentales para el correcto funcionamiento del sistema nervioso (especialmente el cerebro) y el funcionamiento hormonal.

Esta salsa de tomate básica es probablemente la salsa de tomate más fácil de hacer del mundo. Y la puedes usar en todo tipo de platos. ¡Aprende a hacerla!

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