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MI NUEVO COMPAÑERO SE LLAMA MR PARKINSON

Mi nuevo compañero se llama Mr. Parkinson

Mi vida se quedó parada cuando, ya hace 5 años, una neuróloga con muy poca humanidad, mientras me hacía la receta con las pastillas que tenía que tomar, me dijo, sin mirarme a los ojos, que tenía la enfermedad de Parkinson.

Me explicó poco más, y salí de la consulta sin poder asimilar lo que me había dicho. La cabeza me daba vueltas y parecía que flotaba entre nubes.

Continué trabajando en el centro para la formación del profesorado, en el que llevaba muchos años. Mi gran pasión consistía en elaborar materiales para, posteriormente, llevar al aula con alumnado inmigrante y de etnia gitana.  Daba charlas, participaba en Congresos siempre con la ilusión de ayudar a mejorar las aulas, sacando el mayor rendimiento de cada alumno.

Pero mis fuerzas iban disminuyendo día a día, y mi cansancio era tan grande que me costaba levantarme de la cama. Y así, me llegó la baja y, después, la invalidez permanente absoluta.

Me quedé vacía, sin un trabajo que me gustaba, y con unos hijos que habían volado del nido.

Así surgió la cuenta de Instagram @anabasterracossio, dedicada a otras de mis pasiones que tenía olvidadas: la moda, la decoración y la fotografía.

En la Red he encontrado a personas maravillosas con las que intercambio a diario diferentes estilos, modelos, elementos creativos y decorativos.

Hace unos meses, llegué a visibilizar mi enfermedad a través de un post, aunque siempre he intentado guardar mi intimidad. Recibí palabras de apoyo, de ánimo, y conocí personalmente a Yolanda y a María Luz.

También he conocido el blog @conpdeparkinson dedicado a las mujeres con Parkinson. A través de ellas, he aprendido a conocer mejor mi enfermedad, y siento que estoy comenzando a formar parte de este gran grupo de mujeres. Muchas gracias por vuestro trabajo.

Para terminar, sólo decir que en Instagram he conocido a personas estupendas que se preocupan por mí y eso hace que, algunas veces, no me sienta sola.

Ana Basterra

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